Conexiones entre asma y obesidad

En la sociedad actual, tanto el asma como la obesidad son dolencias que afectan a un porcentaje cada vez mayor de la población, por ello, investigadores de todo el mundo han tratado de encontrar los puntos que relacionan ambas patologías. Mediante proyectos de muestreo en niños y niñas se ha concluido que los pequeños con exceso de peso, tienen más posibilidades de padecer asma.

Distinguiendo por géneros, son las niñas de entre seis y once años las candidatas más fieles a desarrollar esta enfermedad respiratoria. Estas conclusiones se basan en que, por norma general, los niños y niñas con asma realizan menos ejercicio físico y por tanto, son más proclives a tener sobrepeso.

Una vez en la edad adulta, el riesgo se iguala para hombre y mujeres con demasiados kilos en la báscula, teniendo el doble de facilidades para convertirse en asmáticos o asmáticas que las personas con un peso regulado. Además, controlar el asma se convierte en algo más complicado para los pacientes obesos.Asma y obesidad

Por el momento no existen investigaciones que concluyan de forma definitiva en la relación entre asma y obesidad, o en cuál es la causante de la otra. Sin embargo, tras el seguimiento de algunos casos demuestran que la obesidad suele preceder al asma. Las diferentes hipótesis barajadas por los científicos son que la obesidad lleva una alteración de los pulmones, ya que tienen menos espacio en la caja torácica, reducen su volumen y, por tanto, trabajan sobrecargados.

Además, un exceso importante de peso produce un aumento del reflujo del estómago, que sube por el esófago y produce hiperractividad bronquial, es decir obstrucción de estos conductos. También se han encontrado factores genéticos que inciden en la aparición de ambas enfermedades, al igual que hormonales. Cuando una persona es obesa, su cuerpo produce más estrógenos que retrasan la pubertad en el caso de los hombres y la adelanta en el caso de las mujeres.Incluso nuestra alimentación tiene importancia a la hora de padecer o no asma. Con una dieta rica en fruta y verdura, podrá controlar mejor el asma.

La última de las variables con la que cuentan los investigadores es con el peso en el nacimiento. En lo relativo a esto, tanto un peso por debajo de la media como por encima, tiene efectos negativos relacionados con la aparición del asma. En términos médicos, esto se denomina programación fetal.

Por tanto, no sólo podemos prevenir el asma siguiendo unos hábitos de vida saludable, practicando deporte de baja intensidad o utilizando sistemas de limpieza del aire de calidad como los de Filterqueen. Parece que la dieta también influye en el desarrollo del asma, por eso, desde muy pequeños, debemos tratar de controlar lo que comemos.