Mamás consejos para estar en forma

Disfruta de tu Maternidad Poniéndote en Forma con unos Sencillos Consejos

Tener un hijo es sin duda una de las experiencias más gratificantes para la mayoría de las mujeres, que pasan a priorizar cualquier cosa relacionado con su vástago a su propio bienestar. De este modo, en no pocas ocasiones, este cambio en las prioridades termina en una carencia en el cuidado del propio cuerpo, necesario más aún tras los enormes cambios que experimenta la forma femenina con el embarazo y el parto.

Y es que recuperar tu figura puede ser importante en el caso de que quieras volver a buscar trabajo, ya que denota una gran fuerza de voluntad el mantenerte en tu peso aun siendo madre, o simplemente, puede ser una forma de ganar en autoestima, verte bien, mejorar tu relación de pareja, o sentirte más sana y fuerte para cumplir con todas las obligaciones diarias de tu maternidad y tu vida en todos los aspectos.

la dieta en la maternidadNo cabe duda además de que en las condiciones de peso y tonicidad muscular, cualquier ejercicio que realicemos afectará positivamente a las funciones diarias como madres y a la salud, evitando tensiones en el cuello y numerosos dolores de espalda, además de favorecer un sueño más profundo y reparador, la gran carencia numerosas veces cuando se tienen hijos.

Disfrutar de la maternidad aumenta por tanto cuando se realiza deporte y se está en forma, aunque no siempre parece fácil sacar el tiempo para realizarlo. Estar en forma siendo madre es en cambio más sencillo de lo que podría esperarse siempre que se conozcan algunas claves eficaces para conseguirlo:

  • Haz ejercicio en casa con algunos artículos de gimnasio. Si te sientes incómoda comprando material fitness (como pesas, una bicicleta estática, etc.) por el dinero que cuestan, busca en tu página de anuncios clasificados online y encuentra herramientas para tu bienestar por un precio mucho menor. Bájate además vídeos de internet de ejercicios o de baile, y disfruta en casa poniéndote en forma.
  • Juega y pasea con tu hijo. Pasear con un carrito de bebé durante largo rato, o jugar con tu hijo en el parque, a la pelota o yendo en bicicleta, serán ejercicios fáciles que te permitirán pasar tiempo con tu pequeño, además de ayudarte a ponerte en forma de forma más rápida y eficaz.
  • Si tu hijo aún es bebé amamántalo. La leche materna no sólo tiene beneficios para el bebé, sino que supone una auténtica quema de calorías para a madre, ya que pueden llegar a perderse incluso 500 por jornada. La forma más natural de recuperar el peso y comenzar a estar en forma. Sin embargo, recuerda que es mejor complementar el dar el pecho a tu bebé con algunos ejercicios de pectorales para evitar que pierdan firmeza.
  • Sé paciente y optimista. Piensa que los cambios llevarán tiempo, especialmente si quieres que sean eficaces y no quieres sufrir el efecto rebote. Piensa en positivo y ve cambiando hábitos erróneos, como una alimentación más grasa por una más centrada en vegetales y frutas.
  • Estírate antes de acostarte o dormir y practica yoga. Pocos ejercicios te harán sentir más en forma que realizar estiramientos. Conseguirás además alargar tus grupos musculares y tonificar tu cuerpo sin necesidad de hacer deportes más bruscos ni restarle tiempo a tu faceta de madre.