Consejos para no engordar por culpa del trabajo

¿Te pasas sentado durante toda tu jornada laboral? ¿Tu trabajo consiste, principalmente, en estar delante de un ordenador durante muchas horas? Si es así podemos decir que sufres sedentarismo y seguramente no nos equivoquemos.

El sedentarismo se manifiesta en personas con  falta de actividad física en su vida cotidiana. No debemos confundirnos y creer que por el hecho de practicar un deporte algunos días a la semana no tenemos una vida sedentaria. Las personas que trabajan muchas horas sentadas, a pesar de que utilicen un buen mobiliario (como éste) y se preocupen por hacer alguna actividad física en su tiempo libre, por lo general, sufren sedentarismo y esto puede derivar en problemas de peso e incluso obesidad.

Trabajo oficina

Si nuestro trabajo nos obliga a pasar un número considerable de horas sentados, estaremos por  tanto, inactivos físicamente durante ese tiempo. Por eso debemos tener cuidado y preocuparnos por seguir una serie de rutinas y consejos para que el sedentarismo no nos lleve a engordar. Algunos de las recomendaciones son las siguientes:

1)     Come algo entre horas. Si no puedes comer en la oficina, utiliza tus descansos para ir a tomar un tentempié y no llegar a la comida o a la cena con un hambre voraz. Si no lo haces será peor el remedio que la enfermedad.

2)     No tengas un cajón de tu escritorio reservado para la comida. Cuando trabajamos y necesitamos dedicar muchas horas seguidas frente al ordenador, optamos por tener comida en un cajón para no perder tiempo en ir a comprar algo y comerlo fuera de la oficina. El problema es que, normalmente esos alimentos que guardamos son comida basura o al menos no tan fresca  y saludable como la que podemos pedir en un restaurante o una cafetería.

3)     No comas delante del ordenador. Ocurre lo mismo que cuando lo hacemos viendo la televisión: comemos más cantidad y de forma más desordenada, porque estamos entretenidos y tenemos la comida a mano y sin límites (hasta que se acabe lo que tienes).

4)     La posición de tus piernas es muy importante. Es imprescindible que mientras trabajas sentado, mantengas tus piernas ligeramente separadas y a la altura de las caderas. Nada de cruzarlas, porque dificultarás el retorno de la sangre y retendrás líquidos.

5)     Acostúmbrate a levantarte de vez en cuando y dar pequeños paseos. Lo más recomendable es ponerse de pie cada hora o dos horas aproximadamente y caminar o al menos mover las piernas y los brazos durante algunos minutos para que las extremidades no se entumezcan.