¿Cómo dejar la adicción por el refresco?

Un problema que tienen varias personas cuando quieren bajar de peso, es lo difícil que les resulta dejar de tomar refresco, una bebida que si bien es deliciosa también es una auténtica barrera para bajar de peso a largo plazo. Y es que el problema de estas bebidas es precisamente, la adicción que pueden llegar a provocar con su elevado nivel de azúcar y saborizantes. No es extraño que haya infinidad de gente a la que le disguste el agua natural pero en cambio, tomen hasta más de un litro de refresco al día.

refrescos light

¿Cómo es posible entonces hacer a un lado esta dependencia? Aunque puede que te parezca una misión imposible, la verdad es que solo necesitas hacer uso de toda tu fuerza de voluntad y poner en práctica los siguientes consejos:

  • No comprar absolutamente nada de refresco. Lo más fácil para dejarlo a un lado, será que no lo tengas en tu cocina y que no lo pidas a donde quiera que vayas. Esto también será beneficioso para tu bolsillo.
  • Opta por el agua de sabor. Si no te gusta beber agua natural, siempre puedes elegir una opción más deliciosa. Hay bastantes marcas de agua saborizada que no te aportan calorías. Por otro lado, las infusiones también son una alternativa genial.
  • Lleva siempre una botella de agua contigo. Te será muy útil para satisfacer tu sed de inmediato y no te dará tiempo de ir por refresco. Si lo piensas bien, esto no es nada complicado de llevar a cabo. Además, mientras estas en casa una buena forma de hacerse el habito de beber agua es tener en tu habitación un dispensador de agua, de esta manera tendrás mas accesible este vital líquido sin necesidad ir hasta la cocina. Hay todo tipo de tamaños y diseños de dispensadores, en paginas de clasificados encontraras muchos anuncios publicitarios con bastante variedad en cuanto a calidad y precio.
  • Comprueba los resultados. El ver que has bajado aunque sea unos cuantos gramos, después de una semana o no, será un aliciente que te anime a continuar sin beber refresco. Con el tiempo, te vas a ver y a sentir mejor.

¡Dejar de lado los malos hábitos es posible si tú así lo deseas!