4 pensamientos que pueden sabotearte en el gimnasio

Acudir al gimnasio es un paso mucho más grande de lo que te imaginas y formarte la costumbre de ir, algo que requiere mucha más perseverancia de la que crees. Al inicio, es normal que no sientes tanta motivación o tengas dudas acerca de lo que estás haciendo allí para adelgazar. Pero cuidado, porque inconscientemente también te puedes estar saboteando con pensamientos erróneos, que sin darte cuenta pueden provocar que desistas. A continuación te presentamos 4 de los más comunes que deberías rechazar a toda costa.

gimnasio

  1. “Odio venir al gimnasio”. Si desde el primer momento ves el ejercicio como una obligación más que como algo que puedes llegar a disfrutar, entonces vas por mal camino. Ir al gym no tiene porque ser lo peor del mundo, solo es cuestión de que mejores tu actitud, descubras las rutinas que más te gustan y lleves un poco de música para pasarla bien.
  2. “Estoy haciendo el ridículo”. Muchas personas se sienten mal al ir al gimnasio, porque sienten que no se ven bien en ropa deportiva o haciendo rutinas como principiantes. Es normal sentirse así pero recuerda, incluso los expertos comenzaron igual que tú. No debes sentirte mal por hacer algo que es bueno para tu salud.
  3. “Nunca seré igual que él/ella”. Otro problema de quienes comienzan a ejercitarse en el gym, es que pueden sentirse intimidados al ver a otra persona que es más ágil al hacer sus ejercicios. De nuevo tienes que repetirte que no todo el mundo empieza siendo un experto. Si te esfuerzas, en algunos meses tú podrías volverte tan bueno o mejor que alguien acostumbrado al ejercicio.
  4. “Soy demasiado gordo/a”. La constancia hace milagros y no importa si tienes sobrepeso, aunque te lleve tiempo vas a ser delgado si en serio te mantienes constante. Los mejores cambios son los que se demoran más en llegar.