El poder del positivismo para adelgazar

Cuando se habla de adelgazar, casi nunca se menciona una parte que es muy importante y que puede marcar una gran diferencia al momento de alcanzar el peso ideal o quedarse estancado. Hablamos por supuesto de la actitud que se toma ante el proceso. Con frecuencia las personas que se quejan de que su dieta no les funciona o de que su cuerpo se niega reaccionar ante los ejercicios, son las más negativas y las que se dan por vencido demasiado pronto. Es por eso que se vuelve tan indispensable tomar una conducta más positiva y saber ser perseverante.

positivismo

Algunos consejos que te pueden ayudar a mejorar tu actitud, son los siguientes:

  • Cambia las frases negativas por positivas. En vez de decir “no quiero estar gordo” repítete a ti mismo: “quiero estar delgado”. No digas “no me gusta pasar  hambre”, di “me gusta comer nutritivo”.
  • Disfruta lo que haces para adelgazar. No tiene ningún sentido que te mortifiques por bajar de peso. Busca ejercicios que de verdad disfrutes hacer y recetas saludables que gusten. ¡Piensa fuera de la caja!
  • Tómate tu tiempo para relajarte. Una mente despejada es más apta para soportar mejor los cambios. Date un segundo para salir a pasear o para meditar.
  • Sonríe más a menudo. Esta simple acción es buena para tu salud y te llena de energía. No hay nada como sonreír para aceptar mejor tus nuevos hábitos de vida.
  • Desintoxica tu organismo. Una razón por la que muchas personas se ponen de mal humor al adelgazar, es porque sienten su organismo pesado. Limpiarlo con hidratación suficiente y alimentos naturales es una buena opción para sentirte más ligero y a gusto.

Recuerda que bajar de peso es algo que haces no solo para verte mejor, sino para mejorar tu calidad de vida. ¡Que no te ponga de malas!